Green Eyes

(Cómo medir una oración)
2013 

 

Empecemos con un ejemplo: el Ashram que está ubicado en el parque Jean XXIII[i] tiene en su interior un templo dedicado a Ganesha y Dakṣiṇāmūrti, para su inauguración se dedicaron 73 horas de oración, divididas en 3 días de ceremonias (Mahākumbhābhiseham), seguidos de 40 días en los que se pronuncian  diariamente los mil nombres de cada uno de los dos dioses –mil por la mañana y mil por la noche-. Este ritual debe hacerse cada 12 años para que el templo permanezca sagrado, lo que significa que las 73 horas que se dedicaron a bendecir el templo ocuparán las siguientes 10512 horas, es decir, el tiempo de las oraciones se expande 1440 veces, cada minuto vale por 1440 minutos, cada segundo por 1440 segundos, en este caso específico, un minuto de oración equivale exactamente a un día de vida (1440 minutos = 24 horas). De esta manera las oraciones ocupan el tiempo, para saber cómo ocupan el espacio, podemos obtener la densidad de la fe[ii] al dividir el tiempo de oración entre el volumen del espacio (ρF = T/V ); dado que el templo tiene un volumen aproximado de 2081.342 m3, en cada centímetro cúbico del lugar hay 1.26 segundos de oración (1.26264651  s/cm3).

Continuemos con otro ejemplo, el domingo 20 de Octubre fui a la iglesia de Sainte Jeanne d'Arc[iii] para bendecir esta medalla, el procedimiento duró 31,97  segundos; en la religión católica una bendición dura para siempre, así que al igual que el grano de arena de Blake, toda la vida futura de la medalla está contenida en ese instante de 31,97 segundos. En cuanto a su densidad de fe, la medalla tiene un volumen de 3.60792 mm3, cada milímetro cúbico de la medalla fue bendecido durante 8.861 segundos, o dicho al revés, cada segundo de bendición se materializa en 112.85339 micras cúbicas de medalla. 

  

 

Después de estos dos ejemplos, veamos lo que hay en frente[iv]. Entre el 1 de octubre y el 1 de noviembre de 2013 me acerqué a diferentes espacios de oración, -templos, mezquitas, iglesias, capillas-, oré y aprendí a orar. Todos y cada uno de los días realicé diferentes oraciones con la intensión de llenar este espacio con bendiciones.  

Cronometré todo mi tiempo de oración,  y junté 3 horas, 21 minutos, 52 segundos y 850 milisegundos dedicados específicamente a pedir por este espacio; para que mis oraciones estén presentes durante los 30 días de exposición, cada uno de mis minutos de oración se habrá de multiplicar por 213.987, de modo que cada día de la bienal está lleno con 6 minutos, 43 segundos y 760 milisegundos de oración. Por lo tanto, un espectador promedio que recorra la exposición durante una hora habrá estado presente en 16.823 segundos de mis oraciones.  

Este espacio tiene un volumen de 10566.1206 m3, aplicando la fórmula para calcular la densidad de fe, resulta que en cada centímetro cúbico hay 11.46386 milisegundos de oración; ahora, a diferencia del Ashram, aquí hay diferentes tipos de bendiciones (musulmanas, hinduistas y católicas) ¿Cómo se distribuyen dentro de este espacio? ¿Cada bendición ocupa todo el lugar e invalida a la anterior, es decir si por la mañana realicé dos oraciones, primero una hindú, seguida de una católica, la católica desplazó a la hindú y se quedó ocupando el sitio[v]; o, a diferencia de la realidad física, las partículas que componen una bendición tienen la propiedad de ocupar un mismo espacio al mismo tiempo y todo tiempo en un instante[vi]; o, tal vez, una bendición se comporta como un gas y conforme voy diciendo la oración, ésta entra al espacio y se distribuye en él[vii]

El día 31 octubre no realicé más bendiciones, por contario, a media noche maldije el lugar. La pregunta vuelve a ser la misma: ¿la maldición invalidó todas mis bendiciones, dejando el espacio maldito, o dado que una bendición y una maldición están compuestas por la misma sustancia: la fe, ambas están conviviendo en este espacio? Suponiendo que la segunda hipótesis sea cierta y las partículas que componen la maldición están dispersas en el espacio junto a las bendiciones, la maldición que procuré duró 42.40 segundos, lo cual quiere decir que 3,685.68 cm3 de los 1,056,612.06 cm3 que conforman el espacio están malditos[viii]. Aplicando la regla de la probabilidad de Laplace, el coeficiente entre casos probables y casos posibles nos dice que hay un 0.35% de probabilidades de que quien recorre este espacio se cruce con un centímetro cúbico maldito.

 

 

 


[i] La plaza Juan XXIII de la que hablo se encuentra en Rue Père Lafosse, Le Port, Saint-Denis, Reunión.

[ii] Llamo densidad de fe (ρF) a la relación que existe entre el mundo material y el mundo ideal, es decir al coeficiente que resulta al dividir la dimensión física de un objeto (volumen) entre la cantidad de tiempo que se dedica a pensar en él (ρF = T/V ).

[iii] La iglesia de Sainte Jeanne d' Arc de la que hablo se encuentra en Rue Léon de Lepervanche, Le Port, Saint-Denis, Reunión.

[iv] Esta pieza fue hecha para la Biennale arts actuels Ile de La Réunion, Isla de la Reunión, Francia. Cualquier mención a “este espacio” o a “la exposición” se refiere al pabellón donde fue expuesto el trabajo.

[v] De ser cierta esta hipótesis, sólo la última oración habita el espacio, la cual fue dirigida a Alá, el miércoles 30 de Octubre a las 22:41 horas, con una duración de 22.53 segundos; por lo que mi tiempo de oración se multiplicaría por 115046.605, haciendo que el espectador promedio que recorre la exposición durante, haya estado presente en 31.29167 milisegundos de oración de mis oraciones y la densidad de fe sea 21.32 microsegundos por centímetro cuadrado.

[vi] De ser cierta esta hipótesis, cualquier intento de medición es imposible.

[vii] De ser cierta esta hipótesis, los números propuestos en un principio resultarían ciertos y la fe estaría distribuida de la siguiente manera: 27.9% del espacio ocupado por oraciones dirigidas a Alá, 30.9% del espacio ocupado por oraciones dedicadas al Dios católico, y 41.2% del espacio ocupado por oraciones hechas a diferentes dioses hindúes.

[viii] Aproximadamente uno de cada 286 centímetros cúbicos está maldito.